Y ella...
Ella esa noche se entregaba,
con locura a su amor,
y su amor entregado,
por dentro sufría,
por no tener a quien realmente amaba,
pues debía echarlo al olvido....
Y a quien realmente su amor amaba,
esa noche se escapaba,
de la tortuosa lentitud de su vida,
a veces tan inerte,
como jabon de cocina...
Tan franca era antes su vida,
y ahora doblada al máximo,
dejabase mecer por ese río,
oscuro río de tormenta ganada...
Mil Tormentas,
que la abatían,
y le doblegaban,
y ella ciega se entregaba,
a su amor embelecida,
mientras su tonto amor sufria,
por esa a quien realmente quería...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario: